El verdadero costo de “contratar TI”, y por qué no es solo salario
Cuando una empresa decide contratar talento TI, el análisis suele centrarse en el salario mensual. Sin embargo, este enfoque deja fuera una serie de costos ocultos que, en conjunto, pueden superar con creces la inversión inicial.
Rotación, tiempos de reclutamiento, procesos de onboarding, curva de aprendizaje y retrasos en proyectos son factores que impactan directamente en la operación y en los resultados financieros.
Cada vacante técnica mal cubierta representa semanas o meses de baja productividad. A esto se suma el riesgo de contratar perfiles que no encajan con la tecnología, el ritmo o la cultura del proyecto, lo que incrementa la probabilidad de rotación temprana.
El costo real no es solo económico, también es estratégico: proyectos detenidos, equipos sobrecargados y oportunidades perdidas.

UMANU responde a este reto desde un enfoque distinto. En lugar de aumentar plantilla interna de forma permanente, permite integrar talento TI especializado, bajo un modelo administrado por expertos.
Esto reduce el riesgo financiero, acelera la incorporación de perfiles adecuados y minimiza el impacto de la curva de aprendizaje.
Desde una perspectiva presupuestal, el staffing especializado ofrece mayor control, flexibilidad y previsibilidad. Contratar bien no significa contratar más, sino integrar el talento correcto en el momento adecuado.
Entender el costo real del headcount TI es el primer paso para tomar decisiones más inteligentes y sostenibles.



